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Llega a la Costa Blanca el ‘glamping’, con el primer hotel burbuja en Alicante

El primer hotel burbuja de Alicante contará con siete habitaciones de lujo, equipadas con jacuzzis o minibar en mitad de la naturaleza de Almanaquer 290.

La moda del ecoturismo o turismo rural ha llegado hasta llamar a la puerta a las comodidades de un hotel de lujo que quiere aprovechar lo tradicional de la naturaleza con la belleza de sus paisajes para así crear el glamping, la nueva moda de alojamientos rurales.  

El pueblo de Benimantell está siendo un polo de atracción en los últimos años para esta modalidad de alojamiento, cuyo camino abrió Vivood Landscape, el hotel paisaje del emprendedor Daniel Mayo. Ahora llega Guadalest Galaxy, que está a la espera de obtener las licencias de la administración autonómica para abrir su establecimiento, ubicado en la partida Almanaquer 290.  

El promotor del nuevo proyecto de glamping es Hotel Almanaquer, cuyo propietario es Evgeny Shmatko, con vinculaciones en el sector inmobiliario de Altea, pero no en el hotelero hasta ahora y es el primer hotel burbuja de la Costa Blanca, el segundo de la Comunidad Valenciana después del estrenado hace apenas unas semanas en Castellón: Nature Zielo de Levante, del empresario Magín Blanco.  

Guadalest Galaxy cuenta con siete habitaciones diseminadas en medio de la naturaleza, con sus parcelas privadas para poder tener cierta intimidad dentro de una burbuja transparente. Esta singularidad es la que permite que se pueda dormir mirando a las estrellas, de manera literal. También de ahí los nombres de las habitaciones, como Urano, Saturno o Neptuno. Los precios no se ajustan a todos los bolsillos: va de los 210 euros por noche la más barata, a los 340 euros la más cara. 

El glamping es precisamente eso, acampar rodeado de la naturaleza, pero con los lujos de un hotel. Por ello, las habitaciones van equipadas de jacuzzis, incluso de duchas al aire libre con efecto lluvia, WIFI, minibar o aire acondicionado. Además de que todas las terrazas están amuebladas. 

Momentos complicados para emprender en turismo 

La época en la que le ha tocado coincidir el desarrollo de la idea no es de las mejores para el turismo. Aunque el alojamiento singular, y menos masivo está teniendo mejores resultados que los estándares, los viajes se han reducido considerablemente a raíz de las restricciones para evitar contagios de covid-19. Lo reconocen desde la empresa, que señalaron que el proyecto ya estaba en proceso antes de que se desatara la pandemia y "la marcha atrás no era una opción". 

Al mismo tiempo, creen en la idea, y así lo manifestaron fuentes del alojamiento: "La singularidad de la oferta y la localización privilegiada es uno de nuestros puntos más fuertes". De este modo, remarcaron que se ha convertido en una buena alternativa para aquellos que quieren huir de las aglomeraciones en estos tiempos porque dicen ofrecer "un aislamiento en exclusivas condiciones". En el hotel se enfocan en "crear una experiencia de viaje sostenible y responsable, además de que sea seguro tanto para los huéspedes como para los trabajadores". 

Desde el establecimiento han dirigido esta situación de crisis en el sector como una "oportunidad para nuestro negocio y en general para el turismo rural". Asimismo, relataron que "el territorio es amplio y el número de habitaciones es reducido, por tanto, es una buena alternativa para pasar unos días con el mínimo riesgo posible". Finalmente, indicaron que el alojamiento ofrece "una amplia gama de actividades al aire libre por lo que el entretenimiento está garantizado"