Información turística
Como un ajedrez entre caballeros de Calatrava y nazaríes, el paisaje hasta Torredonjimeno se viste de atalayas. Algunos paños de muralla nos traen a la memoria los orígenes alhmohades de esta villa que, según la tradición, adopta su nombre del conquistador don Jimeno de Raya. Del castillo, junto al arroyo Salado, campea aún uno de sus torreones circulares de mampostería. Combinación de elementos mudéjares y manieristas, la iglesia de San Pedro preside una plazuela a las espaldas del Ayuntamiento. El Consistorio, con su bellísima fachada, es uno de los más admirados ejemplos de la arquitectura civil andaluza. Las estilizadas líneas del gótico tardío del convento de la Piedad y la iglesia de Santa María, con su camarín barroco, son otros de los tesoros de la localidad. En sus campos, los restos encontrados de las culturas íbera y romana, y un conjunto de orfebrería visigoda, testimonian la rica historia de la zona.