Información general:
Valle Gran Rey es un municipio de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en la Isla de La Gomera, Islas Canarias, España.
Valle Gran Rey debe su nombre al poderoso Amalahuigue, rey aborigen del Cantón de Orone. El valle se encuentra arropado entre los riscos de Tegerguenche y la Mérica, siendo este último, morada del Lagarto Gigante de La Gomera. La parte alta, más conocida por Guadá precede a uno de los palmerales más frondosos de la isla. Un maravilloso paisaje, que podemos disfrutar desde el Mirador del Palmarejo, obra originaria del famoso artista lanzaroteño Cesar Manrique.
El turismo ha sabido apreciar la singular belleza de Valle Gran Rey y se ha convertido en el motor de la economía local, sin perder el encanto como lugar ideal para unas vacaciones tranquilas en contacto directo con la naturaleza. Cerca de la costa, famosa por sus playas y sus aguas cristalinas, existen varios hoteles y apartamentos, que ofrecen unos servicios de primera calidad.
En las zonas de medianías del municipio destacan pequeños pueblos y caseríos muy bonitos: Arure, Taguluche y Las Hayas.
Valle Gran Rey es un lugar ideal para la práctica del senderismo, del barranquismo, bicicleta de montaña, parapente o buceo. Las excursiones marítimas nos acercan a la costa gomera y al acantilado de Los Organos. La modalidad de Whale Watching o avistamento de ballenas, es otra actividad muy recomendable.
La belleza de sus paisajes, salpicado por innumerables palmeras, convierte al municipio en un amalgama de barrios de casas blancas que contrastan con el verdor de sus parajes: Guadá, El Guro, La Vizcaína, son algunos de estos núcleos de los que parten numerosos senderos que los unen con Las Hayas, la gran meseta de la Mérica o el próximo pueblo de Chipude.
El mayor atractivo del municipio son sin duda sus playas, las mejores existentes en la isla y donde la finísima arena negra se mezcla con la pureza azul de sus aguas. Cuenta con la playa de Vueltas, situada junto al puerto; el Charco del Conde, una pequeña bahía natural donde los más jóvenes disfrutan del baño; la Playa y la Puntilla, situada en la zona más al poniente y de una extensión considerable o la Playa del Inglés, quizá uno de los rincones más impactantes de la isla, donde la arena negra y la bravura de sus aguas se equilibran ante los riscos de la Mérica en un enclave natural sin comparación en las Islas Canarias.
La Gomera es la única isla del archipiélago que no ha tenido erupciones volcánicas durante los últimos dos millones de años, hecho al que debe su abrupta orografía actual, marcada por la erosión y dando lugar a grandes y profundos barrancos que nacen desde el centro de la isla, para terminar en el mar. Su origen volcánico también queda patente por sus impresionantes roques de basalto que se alzan en varios puntos de la superficie insular.
El pico de Garajonay, con una altura de 1487 m. , es el punto más alto de la isla y origen de una de las leyendas más populares, Gara y Jonay. Posteriormente el nombre de Garajonay se extendió a todo el territorio que ocupa el Parque Nacional por el que se ve rodeado y que proporciona una exuberante masa forestal que ocupa el 11% de los 378 Km2 del territorio insular.
Tradicionalmente la forma de vida de La Gomera se basó en la agricultura. El clima de la isla nos ofrece dos ambientes bien diferenciados: el Norte y el Sur. En la zona Norte un clima estable, de temperaturas suaves y humedad constante, producido por el efecto de los vientos Alisios, originando una gran variedad de vegetación. El Sur, por el contrario, se encuentra a sotavento y goza de temperaturas más elevadas con una media anual de 22º C y es aquí donde se puede disfrutar de las mejores playas.
OFICINAS DE INFORMACIÓN TURÍSTICA:
· SAN SEBASTIÁN DE LA GOMERA +34 922141512 @email
· VALLE GRAN REY +34 922805458 @email
· PLAYA SANTIAGO +34 922895650 @email
Valle Gran Rey debe su nombre al poderoso Amalahuigue, rey aborigen del Cantón de Orone. El valle se encuentra arropado entre los riscos de Tegerguenche y la Mérica, siendo este último, morada del Lagarto Gigante de La Gomera. La parte alta, más conocida por Guadá precede a uno de los palmerales más frondosos de la isla. Un maravilloso paisaje, que podemos disfrutar desde el Mirador del Palmarejo, obra originaria del famoso artista lanzaroteño Cesar Manrique.
El turismo ha sabido apreciar la singular belleza de Valle Gran Rey y se ha convertido en el motor de la economía local, sin perder el encanto como lugar ideal para unas vacaciones tranquilas en contacto directo con la naturaleza. Cerca de la costa, famosa por sus playas y sus aguas cristalinas, existen varios hoteles y apartamentos, que ofrecen unos servicios de primera calidad.
En las zonas de medianías del municipio destacan pequeños pueblos y caseríos muy bonitos: Arure, Taguluche y Las Hayas.
Valle Gran Rey es un lugar ideal para la práctica del senderismo, del barranquismo, bicicleta de montaña, parapente o buceo. Las excursiones marítimas nos acercan a la costa gomera y al acantilado de Los Organos. La modalidad de Whale Watching o avistamento de ballenas, es otra actividad muy recomendable.
La belleza de sus paisajes, salpicado por innumerables palmeras, convierte al municipio en un amalgama de barrios de casas blancas que contrastan con el verdor de sus parajes: Guadá, El Guro, La Vizcaína, son algunos de estos núcleos de los que parten numerosos senderos que los unen con Las Hayas, la gran meseta de la Mérica o el próximo pueblo de Chipude.
El mayor atractivo del municipio son sin duda sus playas, las mejores existentes en la isla y donde la finísima arena negra se mezcla con la pureza azul de sus aguas. Cuenta con la playa de Vueltas, situada junto al puerto; el Charco del Conde, una pequeña bahía natural donde los más jóvenes disfrutan del baño; la Playa y la Puntilla, situada en la zona más al poniente y de una extensión considerable o la Playa del Inglés, quizá uno de los rincones más impactantes de la isla, donde la arena negra y la bravura de sus aguas se equilibran ante los riscos de la Mérica en un enclave natural sin comparación en las Islas Canarias.
La Gomera es la única isla del archipiélago que no ha tenido erupciones volcánicas durante los últimos dos millones de años, hecho al que debe su abrupta orografía actual, marcada por la erosión y dando lugar a grandes y profundos barrancos que nacen desde el centro de la isla, para terminar en el mar. Su origen volcánico también queda patente por sus impresionantes roques de basalto que se alzan en varios puntos de la superficie insular.
El pico de Garajonay, con una altura de 1487 m. , es el punto más alto de la isla y origen de una de las leyendas más populares, Gara y Jonay. Posteriormente el nombre de Garajonay se extendió a todo el territorio que ocupa el Parque Nacional por el que se ve rodeado y que proporciona una exuberante masa forestal que ocupa el 11% de los 378 Km2 del territorio insular.
Tradicionalmente la forma de vida de La Gomera se basó en la agricultura. El clima de la isla nos ofrece dos ambientes bien diferenciados: el Norte y el Sur. En la zona Norte un clima estable, de temperaturas suaves y humedad constante, producido por el efecto de los vientos Alisios, originando una gran variedad de vegetación. El Sur, por el contrario, se encuentra a sotavento y goza de temperaturas más elevadas con una media anual de 22º C y es aquí donde se puede disfrutar de las mejores playas.
OFICINAS DE INFORMACIÓN TURÍSTICA:
· SAN SEBASTIÁN DE LA GOMERA +34 922141512 @email
· VALLE GRAN REY +34 922805458 @email
· PLAYA SANTIAGO +34 922895650 @email
Historia:
Todo apunta a que los Bereberes fueron los primeros pobladores de las islas Canarias, que subsistieron mediante una economía rudimentaria basada en la ganadería y la agricultura. En el momento de la conquista de Canarias, La Gomera estaba dividida en cuatro cantones: Ipalán, Mulagua, Orone y Agana. La conquista de esta isla se inició a principio del siglo XV por Jean Bethencourt. Lo que en un principio fue una convivencia pacífica, a mediados de ese siglo se transforma en sublevación sangrienta, a raíz de la muerte del Señor de la isla, el Conde Hernán Peraza “el joven”, de manos del aborigen gomero Hautacuperche.
En este tiempo, La Gomera jugó un papel muy importante en la gesta del Descubrimiento de América, ya que fue de donde partió el Almirante Cristóbal Colón, el 6 de septiembre de 1.492, hacia el Nuevo Mundo, cargado de agua y provisiones de la isla.
En este tiempo, La Gomera jugó un papel muy importante en la gesta del Descubrimiento de América, ya que fue de donde partió el Almirante Cristóbal Colón, el 6 de septiembre de 1.492, hacia el Nuevo Mundo, cargado de agua y provisiones de la isla.
Lugares de Interés:
· Sitio de El Palmarejo: Mirador y restaurante salido de la portentosa imaginación del artista lanzaroteño César Manrique. Destaca por la perfecta simbiosis de arquitectura y naturaleza, utilizando materiales de la zona así como esculturas móviles del artista.
· Caserío de Taguluche: Cercano al mar, este pequeño caserío conserva casi intacto el sabor del paso del tiempo, con sus tradicionales viviendas de arquitectura canaria en un pequeño valle al que se accede desde el vecino municipio de Vallehermoso. En los altos de la montaña de la Mérica es desde donde podemos observar mejor este núcleo desde el conocido como Mirador del Santo, con su pequeña ermita construida en piedra en Arure.
· Ermita de los Reyes: Esta ermita, cuyo origen se remonta al siglo XVI, fue reconstruida en el siglo XX. En su interior se conserva una de las piezas más singulares del patrimonio artístico gomero, como es el lienzo de los Santos Reyes con su pequeño retablo, obra anónima del siglo XVIII.
· Ermita de San Antonio: De reciente construcción, destaca por su sobria arquitectura, junto con unas privilegiadas vistas al palmeral de Valle Gran Rey, verdadero reclamo etnográfico del municipio.
· Ermita de San Nicolás de Tolentino: Esta ermita, situada en el caserío de Arure, tiene sus orígenes en el siglo XVI, aunque ha sufrido posteriores intervenciones. Históricamente fue la más importante del sur de la isla, dependiente de la parroquia de La Candelaria de Chipude. Conserva en su interior interesantes esculturas del siglo XVIII.
· Caserío de Arure: Antigua capital del municipio, el caserío de Arure constituye uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes de la vertiente oeste de La Gomera. Sus casas realizadas en piedra son un claro ejemplo de las variantes constructivas que se dan en esta zona de la isla, orientadas al sur para aprovechar el mayor número posible de horas de luz.
· Caserío de Las Hayas: Enclavado en un idílico paraje de naturaleza y palmeral, este caserío destaca por la conservación de tipologías constructivas características de las medianías de la zona sur de la isla de La Gomera.
· Caserío de Taguluche: Cercano al mar, este pequeño caserío conserva casi intacto el sabor del paso del tiempo, con sus tradicionales viviendas de arquitectura canaria en un pequeño valle al que se accede desde el vecino municipio de Vallehermoso. En los altos de la montaña de la Mérica es desde donde podemos observar mejor este núcleo desde el conocido como Mirador del Santo, con su pequeña ermita construida en piedra en Arure.
· Ermita de los Reyes: Esta ermita, cuyo origen se remonta al siglo XVI, fue reconstruida en el siglo XX. En su interior se conserva una de las piezas más singulares del patrimonio artístico gomero, como es el lienzo de los Santos Reyes con su pequeño retablo, obra anónima del siglo XVIII.
· Ermita de San Antonio: De reciente construcción, destaca por su sobria arquitectura, junto con unas privilegiadas vistas al palmeral de Valle Gran Rey, verdadero reclamo etnográfico del municipio.
· Ermita de San Nicolás de Tolentino: Esta ermita, situada en el caserío de Arure, tiene sus orígenes en el siglo XVI, aunque ha sufrido posteriores intervenciones. Históricamente fue la más importante del sur de la isla, dependiente de la parroquia de La Candelaria de Chipude. Conserva en su interior interesantes esculturas del siglo XVIII.
· Caserío de Arure: Antigua capital del municipio, el caserío de Arure constituye uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes de la vertiente oeste de La Gomera. Sus casas realizadas en piedra son un claro ejemplo de las variantes constructivas que se dan en esta zona de la isla, orientadas al sur para aprovechar el mayor número posible de horas de luz.
· Caserío de Las Hayas: Enclavado en un idílico paraje de naturaleza y palmeral, este caserío destaca por la conservación de tipologías constructivas características de las medianías de la zona sur de la isla de La Gomera.
Fiestas Populares y Tradiciones:
La riqueza cultural y tradicional de La Gomera es enorme y se mantiene muy viva: el folclore, la artesanía, la sabiduría popular y la gastronomía.
En el folclore destaca el Tarajaste Gomero o baile del Tambor, un ritmo ancestral que se acompaña con las Chácaras y el Tambor ,dos instrumentos propios de la isla que dan vida al más tradicional de los bailes, junto con los cantos denominados “pié de romance”, que está presente en todas las manifestaciones folclóricas.
El lenguaje del Silbo Gomero es, sin duda, otra de las expresiones únicas de La Gomera que se remonta a la época de los aborígenes y que surgió por la necesidad de comunicarse a través de los pronunciados barrancos. Actualmente se imparte su enseñanza en los colegios. Ha sido reconocido por la UNESCO en 2009 como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.
En la gastronomía, el producto más exclusivo es sin duda la Miel de Palma. Se elabora con la savia de las palmeras, mejor conocida en la isla como el Guarapo, el cual tras varias horas de cocción, se trasforma en un jarabe oscuro y muy dulce que se utiliza en la repostería local.
En el folclore destaca el Tarajaste Gomero o baile del Tambor, un ritmo ancestral que se acompaña con las Chácaras y el Tambor ,dos instrumentos propios de la isla que dan vida al más tradicional de los bailes, junto con los cantos denominados “pié de romance”, que está presente en todas las manifestaciones folclóricas.
El lenguaje del Silbo Gomero es, sin duda, otra de las expresiones únicas de La Gomera que se remonta a la época de los aborígenes y que surgió por la necesidad de comunicarse a través de los pronunciados barrancos. Actualmente se imparte su enseñanza en los colegios. Ha sido reconocido por la UNESCO en 2009 como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.
En la gastronomía, el producto más exclusivo es sin duda la Miel de Palma. Se elabora con la savia de las palmeras, mejor conocida en la isla como el Guarapo, el cual tras varias horas de cocción, se trasforma en un jarabe oscuro y muy dulce que se utiliza en la repostería local.
Recursos Naturales:
PARQUE NACIONAL DE GARAJONAY: La Gomera posee en su cumbre central una fascinante selva densa de un verdor perpetuo, se trata de un bosque de Laurisilva, superviviente de la Era Terciaria, que está formada por una gran variedad de árboles y plantas que crecen gracias a la elevada humedad, que le proporcionan las nieblas, y a las temperaturas constantes de las que goza todo el año. Se trata del Parque Nacional de Garajonay, un tesoro ecológico que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por La UNESCO en 1986.
En las proximidades del Parque se encuentra el caserío de El Cedro del que parten senderos que discurren junto a pequeños riachuelos de caudal constante.
Otro de los puntos imprescindibles donde realizar una parada es la Laguna Grande
Se recomienda acudir al Centro de Visitantes Juego de Bolas, situado en la zona alta de Agulo donde se accede a toda la información relacionada con el Garajonay. Se puede inclusive, conocer, en su jardín botánico, algunas de la especies endémicas que se encuentran al caminar por esta joya de la naturaleza.
En las proximidades del Parque se encuentra el caserío de El Cedro del que parten senderos que discurren junto a pequeños riachuelos de caudal constante.
Otro de los puntos imprescindibles donde realizar una parada es la Laguna Grande
Se recomienda acudir al Centro de Visitantes Juego de Bolas, situado en la zona alta de Agulo donde se accede a toda la información relacionada con el Garajonay. Se puede inclusive, conocer, en su jardín botánico, algunas de la especies endémicas que se encuentran al caminar por esta joya de la naturaleza.