Perros sueltos, la nueva amenaza para las aves de Urdaibai
La Reserva de la Biosfera de Urdaibai, un refugio clave para miles de aves residentes y migratorias, afronta una amenaza creciente: la presencia de perros sueltos en marismas, dunas y playas del estuario.
El Urdaibai Bird Center ha lanzado un llamamiento urgente para garantizar el cumplimiento de la normativa que prohíbe la circulación de perros sin atar en espacios protegidos, especialmente en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) del área de la ría.
El humedal, que acoge más de 300 especies de aves a lo largo del año, es un punto de descanso esencial para miles de ejemplares que llegan exhaustos tras recorrer largas distancias desde África o el norte de Europa. Según el centro, “el simple hecho de que un perro persiga a un grupo de aves supone un gasto de energía que, en plena migración, puede ser letal”.
Persecuciones constantes y abandono del estuario
En playas como Laida, San Antonio o Kanala, en dunas como San Kristobal y en las marismas hasta Gernika, se han registrado numerosos episodios de perros corriendo tras bandadas de espátulas, limícolas o águilas pescadoras.
Estos incidentes provocan la huida de las aves hacia zonas menos adecuadas o incluso su abandono del estuario, comprometiendo su descanso, alimentación y supervivencia.
Una normativa clara que no siempre se respeta
La Ley 9/2021 de Conservación del Patrimonio Natural de Euskadi prohíbe expresamente la presencia de perros sueltos en espacios naturales de la Red Natura 2000, como la ZEPA de Urdaibai.
La normativa contempla sanciones que van desde los 200 € hasta los 3.000 € en caso de infracciones leves, y de 3.000 € a 200.000 € cuando se produzcan daños ocasionados por animales domésticos no controlados en áreas protegidas.
Convivencia posible, pero con responsabilidad
El Urdaibai Bird Center subraya que su postura no es contraria a los perros como animales de compañía, sino a su presencia sin control en zonas de alto valor ecológico.
La entidad recuerda que estos espacios son esenciales para la reproducción, descanso y alimentación de especies vulnerables, y que mantener a los perros atados es una medida básica para garantizar la conservación del patrimonio natural.
“Proteger a las aves y disfrutar de la compañía de los perros es compatible”, señalan, “siempre que exista una tenencia responsable y se respeten las normas que permiten compatibilizar ambos intereses”.
Más información y vigilancia para frenar el problema
El centro considera imprescindible reforzar la señalización informativa en los accesos al área de la ría, especialmente después de que parte de la cartelería instalada por la Diputación Foral de Bizkaia haya sido vandalizada.
Asimismo, reclama una vigilancia activa que garantice el cumplimiento de la ley durante todo el año, tanto en invierno como en la temporada estival, recordando que “las aves no entienden de horarios ni periodos de ocio”.