Ruta desde Cazorla hasta Nacelrrío: naturaleza, patrimonio y biodiversidad en el GR‑247.3
Cazorla está situado al este de la provincia de Jaén, en pleno corazón del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Forma parte del espacio protegido más grande de España y es Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1983. Su caserío blanco se extiende a los pies de la Peña de los Halcones, con la sierra como telón de fondo y un mar de olivos hacia el oeste, ofreciendo una de las panorámicas urbanas más reconocibles de Andalucía.
Considerado principal enclave urbano de estas serranías, Cazorla combina patrimonio, naturaleza y tradición. El Castillo de la Yedra, de origen árabe y dominante sobre el casco histórico, es su silueta más icónica, mientras que las Ruinas de Santa María —única iglesia construida sobre un río en Europa— y la bóveda sobre el río Cerezuelo representan algunos de sus espacios monumentales más singulares.
El municipio es también un referente del turismo activo: desde aquí parten numerosas rutas señalizadas que permiten adentrarse en valles, calares y bosques de pino laricio, carrasco y negral, así como observar una biodiversidad excepcional donde destacan ciervos, cabras montesas, buitres leonados y águilas reales. En el parque nacen además dos ríos fundamentales de la Península: el Guadalquivir y el Segura, lo que ha otorgado a la zona el sobrenombre de Sierra del Agua.
Cazorla fue reconocida como Capital del Turismo Rural en el año 2022, un título que refuerza su atractivo como destino sostenible, cultural y de naturaleza. Sus calles empedradas, sus miradores, su gastronomía serrana y la hospitalidad local completan un entorno ideal para quienes buscan combinar senderismo, patrimonio y experiencias auténticas.
1. Un sendero emblemático del Parque Natural
La variante GR‑247.3 conecta Cazorla con el Refugio Casa Forestal El Sacejo a lo largo de 15,7 km y tiene un desnivel acumulado de 927 metros. Aunque la ruta completa requiere unas seis horas de marcha, el tramo inicial hasta Nacelrrío es perfecto para quienes buscan un paseo corto, bien señalizado y de baja dificultad.

La variante del GR-247 tiene dos partes, por un lado la subida hasta Puerto Grillo a 1.800 metros de altitud que ofrece unas vistas magníficas del pueblo de Cazorla y del horizonte que alcanza a ver el Parque Natural de Sierra Mágina y el Parque Nacional de Sierra Nevada en Granada, y por otro lado, en la bajada, se adentra en el Valle del río Guadalquivir, en su curso más alto, cerca de su nacimiento.

2. Inicio entre historia y naturaleza
El recorrido comienza en las ruinas de la Iglesia de Vandelvira, en pleno casco histórico, por su parte posterior, antes de que el río se adentre en el subterráneo que cruza parte del pueblo por debajo de las ruinas de la Iglesia de Vandelvira. A pocos metros aparece el primer cartel del GR‑247.3, que nos guía hacia el valle del río Cerezuelo, afluente del Guadalquivir. El sendero discurre junto al cauce, entre cascadas, puentes de madera y un bosque fresco y umbrío.
3. La primera etapa del sendero
Una vez que se cruza el río Cazorla, al pasar por la ermita de San Sebastián nos esperan unos kilómetros de ascenso por sendas, un bello paseo que los cazorleños llevan usando desde antaño para subir a la sierra. Cerca del Morro del Grillo se alcanza la mayor altitud.
En el Puerto del Grillo se cambia la vertiente, entrando de lleno en el curso alto del río Guadalquivir. Aquí destaca sobre el horizonte los Poyos de la Mesa (1628 metros), un calar rocoso en medio de la panorámica.
El descenso se hace por la Loma de los Castellones. Al pasar el Puerto del Tejo, el Parador de Turismo de El Adelantado quedará a la derecha y sólo faltará rodear un cerro hasta el refugio de la Casa Forestal El Sacejo, situada cerca del Parador. Es aquí donde se enlaza con la segunda etapa de esta variante.
Esta primera etapa es un paseo fácil y muy agradable en otoño, desde el río Cerezuelo, afluente del río Guadalquivir, que es el que pasa por Cazorla, hasta su nacimiento, el Paraje de Nacelrrío y su fuente nacimiento.
4. Un otoño lleno de vida
Durante el camino destacan los frutos del bosque en su plenitud: higos maduros, moras, bayas de rosa silvestre y las primeras setas del otoño. El ambiente húmedo del barranco favorece una biodiversidad notable, ideal para fotografía de naturaleza.
4. Cascadas, pozas y un sendero muy accesible
El tramo hasta Nacelrrío es cómodo, con firme estable y señalización constante. Las cascadas del Cerezuelo acompañan gran parte del recorrido, creando rincones perfectos para detenerse y disfrutar del sonido del agua.

5. Nacelrrío: nacimiento del río Cerezuelo
El paraje de Nacelrrío marca el final del tramo corto. Aquí se encuentra la Casa Rural La Fábrica de Nacelrrío, desde donde se obtienen vistas espectaculares del pueblo de Cazorla y del Castillo de las Cinco Esquinas, fortaleza pentagonal del siglo XIII.
6. Ermita de San Sebastián y pinares históricos
Unos metros más adelante aparece la Ermita de San Sebastián. La zona está poblada por pinares de pino carrasco y negral, antiguamente explotados por RENFE para fabricar traviesas. Hoy, el bosque se está transformando hacia masas de encina que es la especie natural de la zona.

7. Los Cortados del Chorro: geología y aves rapaces
Continuando por la pista forestal, ya en vehículo, se puede llegar a los Cortados del Chorro, un impresionante cantil calizo con vistas a la campiña de olivar. La zona es rica en fósiles, aunque se debe tener en cuenta que su recolección está prohibida por encontrarte en un espacio protegido.

Está situado a los pies de las cresterías del Gilillo (1.800 metros) cerca de la casa forestal del mismo nombre a 1.300 metros de altitud. Este impresionante abismo rocoso está rodeado de un bello pinar (Pinus pinaster), acompañado de un rico y variado sotobosque con espliego (Lavandula latifolia), mejorana (Thymus mastichina), majuelos (Crataegus monogyna) y extensos pastizales.

Desde el mirador preparado con refugios se pueden observar especies como el alimoche (Neophron pernocpterus), el buitre leonado (Gyps fulvus), el halcón peregrino (Falco peregrinus), la chova piquirroja (Pyrhocorax pyrrhocorax) o el avión roquero (Ptyonoprogne rupestris).
