Sendero PR-A 434 Alájar, La Peña de Arias Montano y sus aldeas
Alájar y la Peña de Arias Montano: patrimonio, paisaje y espiritualidad serrana
La Peña de Arias Montano es el gran emblema natural y cultural de Alájar. Este monumento geológico, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1982 junto al casco histórico, ha sido lugar de ocupación humana desde tiempos prehistóricos gracias a su paisaje privilegiado, la abundancia de agua y su proximidad a antiguas zonas metalúrgicas. Los restos arqueológicos encontrados —cerámicas, herramientas líticas y fósiles— aportan claves esenciales para comprender una etapa poco documentada de la historia serrana.
El territorio fue conocido en época musulmana como Alfajar, en referencia a “la piedra”, la gran Peña que domina el entorno. Su singular formación de travertino, su valor hidrogeológico y su naturaleza exuberante la convierten en un enclave protegido de enorme interés. En su meseta se levanta el santuario dedicado a Nuestra Señora Reina de los Ángeles, cuya devoción dio origen a una hermandad fundada en 1528. Cada 8 de septiembre, la romería en honor a la Virgen —declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 1970— reúne a peregrinos de toda la comarca, así como de Huelva, Sevilla, Badajoz y Portugal.
El sendero PR‑A 343: un recorrido por aldeas históricas y paisajes vivos
El sendero parte de la Plaza de España de Alájar, ascendiendo por la calle Alta hasta enlazar con un camino que continúa entre antiguos muros de piedra. Tras cruzar la carretera, el itinerario prosigue por la tradicional subida empedrada que conduce a la Peña de Arias Montano y a las Cuevas de Alájar.
La llegada a la Peña supone un primer hito del recorrido: un enclave histórico y espiritual donde se ubica la Ermita de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, la emblemática Espadaña, diversas cavidades naturales y árboles singulares. Este conjunto paisajístico y patrimonial forma parte del Conjunto Histórico-Artístico de Alájar, declarado en 2007.
Desde la Peña comienza una bajada hacia la aldea de El Calabacino, pasando por la fuente homónima y la Ermita de la Virgen de la Trinidad. Tras cruzar el núcleo, el sendero continúa descendiendo hasta la aldea de El Collado, y posteriormente hasta El Cabezuelo, que se atraviesa para llegar a la Rivera de Alájar. Siguiendo su curso, el camino desemboca en una pista asfaltada conocida localmente como “carril de San Bartolomé”. Se recorren unos 500 metros antes de desviarse por un sendero a la izquierda que conduce a una de las aldeas más recónditas del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche: Los Madroñeros.
En Los Madroñeros es posible visitar la Ermita de la Virgen de la Salud, así como apreciar el trazado tradicional de sus calles y la arquitectura popular que define la identidad de esta pequeña aldea serrana.
Tras la visita, el itinerario continúa por una pista durante aproximadamente un kilómetro, regresando finalmente a Alájar por la barriada de El Nogalejo.